Leticia González

Leticia González ILUSIÓN DE TIEMPO Los sentidos devoran todo aquello que permite en las sinapsis trasmitir a la consciencia representaciones de la realidad, que graban a la memoria con impresiones fantasiosas que toman el lugar de la realidad porque así lo deseamos, y que nos permiten, bisagra nemotécnica de por medio, reanimar el contacto que alguna vez hubo con personas que amamos o que odiamos, pero que no abandonamos porque cumplieron parcialmente con nuestras esperanzas, y en ese acto desgarraron tejidos sensibles del espíritu, que no han sanado porque todo recuerdo es una herida. Leticia González concurre, haciéndose servir del recurso de la reminiscencia, al impacto de las emociones que se cubren tras las figuras disfrazadas de personajes, que con escobillas y pigmentos modelan en colores que no son los del original y que brillantes rechazan la cordura, ellos personifican la irracionalidad de la violencia; la demencia que nos acosa y hace de nuestro sueño una renuncia al día; la invitación a cumplir el apetito de pederastia en una lengua audaz que degusta tu bajo vientre y gime, todos ellos, todos, yacen pacientes bajo la sombra de nuestros tabúes. También el hombre que arrastra con su carne el anhelo de ser, que en un gesto virtual nos invita a concurrir a la celebración de su orfandad. Tras ellos, en una mueca irreflexiva, el camino es la muerte que nos muestra el antojo que rehuimos a diario, y espera, sin día ni cuestionario, bajo un árbol huraño, en la sima del monte. Carlos Flores y Michel, México, Otoño 2016.

This slideshow requires JavaScript.

 

Advertisements